Ashtanga Yoga como ven va mucho más allá de la pura practica física del asana y se llega a el con la práctica, ‘practice all is coming’ (practica y todo llegará), intenta llevar una vida lo más yógica posible, compaginada con tus obligaciones diarias de trabajo, familia etc.

Sharath comenzó hoy domingo su conferencia hablando de los orígenes de Yoga.

Yoga es algo muy antiguo, lleva entre nosotros muchos años. Antiguamente no lo practicaba todo el mundo, solo unos pocos se introducían en el mundo de Yoga. Ya en el Baghavad Gita Krishna le habla a Arjuna sobre el yoga.   Fue gracias a Krishnamacharya, que empezó a difundir el yoga y a permitir que tanto hombres como mujeres lo practicaran.

Yoga antiguamente, a diferencia de hoy, se practicaba para el crecimiento interior, para llegar a la propia autorealización.  Hoy en día yoga ha perdido ese sentimiento de búsqueda interior, para quedarse en un mero ejercicio físico, muy popular como puede ser aerobic.  Antiguamente los sabios, sanyasins y sadhus practicaban yoga para encontrar su propia divinidad, alcanzar el estado de autorealización.  Hoy la meta de mucha gente es simplemente hacer mas asanas y avanzar en las asanas, ese objetivo es muy simple, ya que yoga es mucho más que una simple postura.

Para mucha gente ser un yogi avanzado es hacer el paro de manos, o poderse poner las piernas detrás de la cabeza, pero por ejemplo mi hijo pequeño el puede hacer el paro de manos y no es un yogi.  Un Yogi tampoco se mide por salir del estudio de yoga con su esterilla colgada al hombro, ni por vestir de un determinado color, un yogi realmente no se ve, se nota, cuando alguien llega al estado de ‘yoga’ se siente cuando esa persona esta a nuestro alrededor, se percibe.  Es por lo tanto un cambio interno, que por su puesto se nota en el exterior yendo mas allá del mero aspecto físico.

Para alcanzar el estado de ‘yoga’ de autorealización, hay 6 impurezas “the ‘six enemies’ desire, anger, greed, illusion, infatuation and envy around the heart’  (“Los seis enemigos: deseo, ira, ambición, ilusión, obsesión y envidia) que debemos eliminar, son 6 capas o conchas, que nos impiden llegar a la perla interna que es nuestro yo, si practicamos yoga correctamente todos los días, y no solo practicar asanas, con el tiempo esas capas irán desapareciendo y nuestra perla interna brillara llevándonos al estado de yoga.

Yoga nos ayuda a que nuestra energía fluya, nos nutra, nos enriquezca, yoga se podría comparar con el ‘sol’, el sol nos da energía, nos calienta, nos hace sentirnos bien. Pero sin embargo por mucho que los rayos del sol nos toquen, no lo poseemos ni lo podremos poseer, está a nuestro alrededor sin ser nuestro, igual que el estado de yoga, es un estado que no se puede poseer, no es algo material, es algo que se alcanza y se esta en el.  En el mundo todo lo que nos rodea incluso nuestro cuerpo es temporal, nuestro cuerpo deja de ser nuestro cuando nuestro ‘jivan’ muere.  El ser humano necesita de la naturaleza a su alrededor para vivir, de arboles, y como yogi debemos vivir una vida correcta, en la que sigamos los 8 miembros de Patanjali.

Sharath nos contó dos historias sobre dos árboles diferentes:  Hace años en un pueblo pequeño de la India, cuando aún no había televisiones, la gente se reunía en la plaza central del pueblo debajo de un gran árbol, normalmente siempre hay un gran árbol con bancos, y la gente se sienta en ellos, charla, habla.  En el pueblo vivía un sabio que siempre se sentaba debajo del árbol a meditar, y atraía mucha gente a sentarse disfrutando de su sombra.  Un día llegaron las autoridades y dijeron vamos a cortar este árbol, no sirve para nada, nos entorpece.  El sabio les dijo, os equivocáis, este árbol nos da su energía, nos da su oxigeno y nos atrae y nos reúne, que mas podéis pedir.  Así que no cortaron el árbol y siguieron disfrutando de él.

En otro pueblo y en otra plaza con otro árbol se sentaba siempre un chico a meditar, en loto, con las manos en mudra sobre las rodillas, los ojos cerrados, y ahí se quedaba largo tiempo, la gente del pueblo cuando se acercaba al árbol también se sentaba, callaba y meditaba, y después escuchaban los sabios consejos que el chico les daba.  Dos chicos del pueblo que estudiaban, iban a la universidad y creían saberlo todo, dijeron vamos a ir al árbol y ya que tiene el chico respuestas para todo, le vamos a preguntar sobre física, química, a ver si tiene respuestas.  Cuando llegaron al árbol con todas sus preguntas internas que les bombardeaban la cabeza, se quedaron callados y sin saber porque al poco rato también se sentaron, cerraron los ojos y se unieron a la meditación en grupo.